¡Por fin se ha publicado un libro que estábamos esperando ver!
Se titula “Morir hoy: la muerte desterrada” y su autor es Víctor Cabanillas. 
Se trata de un texto que engancha como engancha la vida. En él, Víctor revisa las diferentes formas de comprender y vivir el proceso de muerte a lo largo de la historia y, con sencillez y mucha cercanía, nos re-explica la metáfora del sanador herido.
 
Este ensayo permite darse cuenta de muchas cosas. Para empezar, de que en algún punto de la historia, los seres humanos perdimos la capacidad de afrontar la muerte y, con ello, probablemente perdimos la capacidad de afrontar la vida.
 
Víctor nos relata cómo y cuándo pasamos de vivir una muerte aceptada socialmente a vivir una muerte clandestina, provocando en la persona al final de la vida una horrible sensación de desahucio.
 
Valiéndose de la mitología griega, abre una vía desde el dolor de la muerte hasta la Vida vivida en profundidad y enfoca el proceso de muerte como oportunidad y no como fracaso. Nos habla de integrar y de darle sentido a la muerte, con todas sus paradojas. De embellecerla encontrando la paz. Nos habla de ser peregrinos del hades, o de ir al encuentro de las luces y de las sombras.
A los profesionales de la salud nos cuestiona en nuestro quehacer diario y en nuestra “titulitis”, ¿desde dónde nos acercamos y qué significa para nosotros la muerte?, ¿acompañamos y facilitamos el tránsito o evitamos nuestro miedo acallando el proceso? ¿Qué somos, sanadores heridos o heridos titulados? Como Víctor deja claro, la profesionalización técnica no nos hace personas maduras capaces de permitir hablar de la muerte, ni de abandonar los tabúes de nuestra cultura actual.
 
Este libro nos aclara la necesidad que tenemos los seres humanos – y la responsabilidad de los que acompañamos momentos difíciles y procesos psicoemocionales complejos – de enfrentar nuestros vacíos. Vacíos que gritan ante la muerte, ante la propia y la ajena, desde el abismo de la soledad. Nos explica por qué se crece al mirar nuestras heridas, por qué el sanador ha de ahondar en su miedo si quiere algún día acompañar a otro en su dolor.
 
Nos cuenta cómo el profesional de la salud puede establecer una verdadera relación de ayuda, honesta, alma con alma, miedo con miedo.
 
Desde este precioso texto, Víctor nos propone un viaje mítico, al encuentro con la epopteia. Nos invita a convertir el sufrimiento en triunfo interior, a vivir los propios fracasos y heridas como proceso de vida. Más aun, Víctor nos abre su alma para exponernos, desde su propia experiencia de arqueólogo emocional, cómo “se puso el casco, encendió la linternita y se adentró en sus oscuridades” para poder continuar con su vida.
Víctor nos ayuda a comprender la misteriosa continuidad y lo que una y otra vez se nos olvida, que no todo está perdido, la muerte no es el final sino que lo es la Vida.
Categorías: Duelo

1 comentario

Georgik Brito · octubre 3, 2019 a las 2:54 am

Este libro se puede conseguir en Venezuela??

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *