Ahora estás creando una vida” dicen a las mujeres embarazadas, y parece sencillo de entender, ¿verdad? Pero no es fácil de asimilar, de integrar, de sentir, de vivir…

Lo primero a lo que te tienes que ir acostumbrando es al cambio. Y aunque hay muchos cambios en la vida, este es uno de los que te gira a ti y al mundo que te rodea 360 grados. Menos mal que hay diez meses (que no nueve) para procesarlo.

Cambia tu cuerpo y entran en juego las hormonas, que lo mismo te hacen tener una piel y un pelo estupendo que te provocan náuseas, calambres, estreñimiento, etc. Sin duda tu cuerpo deja de ser el que era. Por fuera ya se ve que vas engordando, y por dentro hasta tus órganos se van moviendo y dejan de ocupar su sitio habitual. Todo esto porque tu útero y tu bebé crecen…, estás creando una vida.

Tu pareja, tu familia, tus amigos, tu entorno te miran y te hablan de otra forma. Qué importante es contar con su apoyo y deseo. Les necesitas.
Y es que, a algunas personas, las mujeres embarazadas les conectan con el amor y el cuidado y, a otras personas, con la indiferencia, la envidia o el miedo.
Tú también miras a tu entorno de forma distinta. De hecho, te miras a ti de forma distinta…, han cambiado tus prioridades…, estás creando una vida.

Y con todo esto, como no podía ser de otra forma, cambian tus emociones, o eso se dice, que los embarazos hacen que las hormonas estén más a flor de piel, ¿no? Pero es que las emociones siempre están cambiando, esa es una de sus funciones, reaccionar ante los cambios externos e internos, y así, gracias a ellas, vamos afrontando tanto cambio buscando lo que en verdad necesitamos.

Que surge el miedo, necesitamos seguridad. Que surge la alegría, necesitamos disfrutar. Que surge la tristeza, necesitamos recogernos y llorar. Que surge el enfado, necesitamos marcar nuestros límites. Que surge el amor, necesitamos vivirlo y compartirlo.

Hoy en día todos los expertos hablan de la importancia que tienen las emociones de la madre en el desarrollo del bebé. Y esto asusta…, si estoy embarazada ¿todas mis emociones han de ser agradables? Esto es imposible, ¡las emociones no se eligen! Y hay embarazos mejores…, y otros peores…, algunos no terminan con tu bebé en tus brazos…. Ahora bien, la fuerza creadora que llevamos en nuestro útero y en nuestro ser mujer nos ayuda siempre.

Confiemos y así podremos darnos cuenta de lo que sentimos. Dejemos que la emoción se exprese y sabremos qué necesidad reclama. Luego nos queda hacer todo lo posible por cubrir esa necesidad adecuadamente, por nosotras y por nuestro bebé, porque aunque nos cueste creerlo…, estamos creando una vida.

 

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